miércoles, 31 de diciembre de 2008

La Sierra Morena jiennense



Vídeo editado por la Asociación PRODECAN, que muestra la riqueza de la porción de Sierra Morena presente en la Campiña Norte de Jaén, destacando los Parques Natural Sierra de Andújar y Despeñaperros y el Paraje Natural de la Cascada de la Cimbarra.

martes, 23 de diciembre de 2008

Miguel de Múzquiz


Miguel de Múzquiz y Goyeneche nació en 1719 en el pueblo navarro de Elvetea, en el valle de Baztán. Comenzó su carrera de covachuelista en Madrid como quinto oficial en la secretaría de Estado y del Despacho de Hacienda, donde destacó muy pronto por su agudeza, buen juicio y honradez. Aunque todos sus bienes fueron embargados cuando cayó el ministerio del marqués de la Ensenada, Carlos III pensó en él para ocupar el ministerio de Hacienda después del motín de Esquilache (1766). Desde este empleo, continuó la política de Ensenada, rebajando los impuestos para dinamizar el comercio y fomentando la agricultura. Tuvo un importante papel en el desarrollo de los canales, la creación de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía (que dependieron, excepto en materia criminal, de su ministerio), la fundación del Banco de San Carlos y la de la Compañía de Filipinas.

Tuvo un carácter reservado, mostrando durante toda su vida un intenso esfuerzo por aumentar sus conocimientos, sobre todo leyendo libros (ya pidiéndolos prestados ya comprándolos, incluso cuando sus medios económicos escaseaban). En su época era conocida su magnífica capacidad memorística, que le permitía recitar extensísimos pasajes de autores de época clásica. Fue caballero de la orden militar de Santiago (1743) y de la de Carlos III (1783), así como primer conde de Gausa y marqués de Villar de Ladrón. Falleció en Madrid a comienzos de 1785.

sábado, 20 de diciembre de 2008

A la sombra de un escarnio (L.F. Reguera)


Hace ya algunos años tuvo lugar la publicación de la que quizá sea la novela más “extraña” de cuantas se han escrito sobre el fenómeno colonizador; titulada A la sombra de un escarnio. Su autor, el polifacético Luis Fernando Reguera Arenas. Aunque se presenta como una novela histórica, no se ajusta al esquema tradicional de éstas; pues incluye frecuentes excursos históricos y fragmentos que se ajustan más a una obra teatral que a un diálogo en una novela de este tipo. Es decir, que nos encontramos más ante una suerte de ensayo novelado que frente a una novela histórica al uso.

Ahora bien, a nuestro juicio, el autor comete un error muy grave en el argumento de la obra, el cual no es otro que situar (supuestamente para reivindicar las figuras del coronel bávaro Johann Kaspar von Thürriegel y de su esposa) a un mismo nivel al asentista Thürriegel y a los colonos de su contrata; haciendo incluso que aquellos los acompañen en su largo y penoso viaje desde centroeuropa a La Carlota. Un recorrido que jamás hicieron juntos y que, conociendo al coronel bávaro, jamás se hubiera podido producir de este modo. Suponemos que la inusual circunstancia de que el otro militar, Joseph Anton Jauch, con el que la Corona española contrató la introducción de medio millar de colonos suizos, acompañase a sus primeros colonos personalmente a La Carlota ha podido despistar a Reguera Arenas.

Por tanto, para revalorizar las figuras de Thürriegel y, sobre todo, de su esposa, el autor realiza indirectamente un fuerte agravio a los colonos. Ahora bien, al margen de este punto, la lectura de este libro no deja de ser curiosa.


REGUERA ARENAS, Luis Fernando, A la sombra de un escarnio, Córdoba, Imprenta Madber, 2001, 195 pp.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Carlos III de España


Nació en Madrid el 20 de enero de 1716. Fue duque de Parma con el nombre de Carlos I (1731-1735), rey de Nápoles y Sicilia con el nombre de Carlos VII (1734-1759) y rey de España con el nombre de Carlos III (1759-1788).

Fue el primer hijo varón del segundo matrimonio de Felipe V, por lo que teóricamente sus posibilidades para acceder al trono español eran escasas; de su primer matrimonio, el primer Borbón español tenía ya dos hijos. Sin embargo, la muerte sin sucesión de sus dos medio hermanos (Luis I, en 1724, y Fernando VI, en 1759) hicieron de él el heredero de la Corona española.

Ahora bien, para aceptar esta monarquía hubo de renunciar a la Corona de Nápoles que había obtenido merced a la política inspirada y fomentada por su madre, Isabel de Farnesio, para recuperar la influencia española en los territorios italianos después de las pérdidas sufridas en los tratados de Utrecht y Rastadt. En este sentido, la Farnesio logró que su primogénito se hiciera en 1731, gracias a los derechos dinásticos que ella poseía, con los ducados de Parma, Piacenza y Toscana. Unos ducados que Carlos debió ceder al emperador alemán Carlos VI cuando Felipe V de España conquistó el reino de Nápoles y Sicilia en el contexto de la Guerra de Sucesión de Polonia (1733-1735).

Durante el reinado de Carlos III en España tuvo lugar el máximo desarrollo del Absolutismo Ilustrado, de moda entonces en toda Europa; gracias sobre todo a las iniciativas de individuos tan destacados como Pedro Rodríguez de Campomanes, el conde de Aranda, Miguel de Múzquiz o Pablo de Olavide. Precisamente en este contexto ilustrado, a partir de 1767, se pondría en marcha la iniciativa reformista más importante de este periodo: las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía.


En lo que respecta a su vida privada, siendo aún sólo infante de España, Carlos contrajo matrimonio en 1729 con María Amalia de Sajonia, hija del duque de Sajonia y Lituania, y rey de Polonia, Federico Augusto II. Un matrimonio del que obtendría una numerosa descendencia, aunque enviudaría antes de cumplir los cincuenta años. Profundamente enamorado de su esposa, Carlos III se negó a contraer segundas nupcias; algo a lo que no estaba obligado por razones de Estado, ya que la sucesión a la Corona estaba ya asegurada. Falleció en Madrid el 14 de diciembre de 1788.

domingo, 14 de diciembre de 2008

La Ilustración en España



Durante el siglo XVIII, España estará abierta al influjo de las ideas de la Ilustración, que tiene en la educación uno de sus pilares principales. Como en siglos anteriores, las principales universidades eran las de Santiago, Salamanca, Valladolid y Alcalá de Henares. A éstas se unían otras como las de Oviedo, Huesca, Zaragoza, Toledo, Sevilla, Baeza, Granada, Orihuela o Valencia. El apoyo de la ciudad de Cervera a Felipe V durante la Guerra de Sucesión hizo que esta ciudad recibiera una Universidad. Algunas ciudades contaban con importantes centros educativos, como eran los de Zaragoza, Vitoria, Gijón o Murcia. En Madrid se fundaron algunos centros no universitarios de enseñanza superior, como el Real Seminario de Nobles, el Real Estudio de San Isidro o la Escuela de Mineralogía. También en Madrid se fundaron Academias, como las de la Lengua, de la Historia, de Jurisprudencia de Santa Bárbara o de Bellas Artes de San Fernando. Pero el instrumento ilustrado más importante para la modernización de España fueron las Sociedades de Amigos del País. A partir de la primera, la Sociedad Vasca de Amigos del País, creada en 1765, surgieron más de cincuenta, diseminadas por todo el territorio.

Fuente: http://www.artehistoria.com

La Carolina en Viaje al Sur (Canal Sur)



El programa de Canal Sur "Viaje al Sur" dedica uno de sus capítulos a La Carolina, antigua capital de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Baile de los Locos




El Baile de los Locos es quizá la tradición centroeuropea más descataca, y vistosa, de cuantas trajeron consigo aquellos colonos extranjeros (concretamente los suizos de la contrata de Joseph Anton Jauch) que colonizaron las Nuevas Poblaciones de Andalucía. Hasta hace aproximadamente un siglo esta danza estaba presente en sus cuatro colonias (La Carlota, La Luisiana, Fuente Palmera y San Sebastián de los Ballesteros), pero actualmente sólo se conserva en dos aldeas de Fuente Palmera; en concreto, en La Herrería y en Fuente Carreteros.
De esta última, precisamente, son las imágenes del video; grabado por Beatriz Pedrosa.

Cañada Rosal (aldea, hasta 1986, de La Luisiana)



Video documental realizado por Kela Producción Audiovisual en el cual se muestra la llegada de los primeros colonos a Cañada Rosal en el reinado de Carlos III y su devoción por sus Patronos, San Joaquín y Santa Ana.

Santa Elena



Vídeo editado por la Asociación PRODECAN que muestra la riqueza cultural y natural del municipio jiennense de Santa Elena.

http://www.sierramorenaonline.com

Aldeaquemada



Vídeo editado por la Asociación PRODECAN que muestra la riqueza cultural y natural del municipio jiennense de Aldeaquemada.

http://www.sierramorenaonline.com

Carboneros



Vídeo editado por la Asociación PRODECAN que muestra la riqueza cultural y patrimonial del municipio jiennense de Carboneros.

http://www.sierramorenaonline.com

Guarromán



Vídeo editado por la Asociación PRODECAN que muestra la riqueza cultura y patrimonial del municipio jiennense de Guarromán.

http://www.sierramorenaonline.com

La Carolina



Vídeo editado por la Asociación PRODECAN que muestra la riqueza cultural, patrimonial y natural del municipio jiennense de La Carolina.

Más información en http://www.sierramorenaonline.com

La Carlota (vista aérea)



Vista aérea de La Carlota en los últimos años del siglo XX. Se trata del breve capítulo dedicado a esta colonia dentro de la serie Andalucía es de cine; y que nos ofrece en Youtube ConradoSport.

Fuente Palmera (vista aérea)



Vista aérea de la colonia de Fuente Palmera realizada por Antonio Pradas.

Fuente: www.fuentepalmera.com

Guarromán (libros)


La colonia de Guarromán cuenta con dos trabajos históricos que se centran en la etapa colonial. El primero es obra de su cronista oficial, José María Suárez Gallego, el cual se circunscribe a los primeros años de existencia de esta colonia en su libro Colonos, vecinos y forasteros de la real población del sitio de Guarromán (1767-1781); publicado en 1988 por el Ayuntamiento de esta nueva población. Un trabajo de difícil localización y consulta hoy día, y que sería conveniente que o bien se reeditara o bien se colgara en formato PDF en la excelente bitácora que posee su autor.

En lo que respecta al segundo, se trata de un estudio demográfico de esta colonia desde su origen hasta 1900 escrito por Antonio J. Jiménez Toribio. Éste se distribuye en dos volúmenes bajo el título de La población de un lugar de repoblación: Guarromán, 1767-1900 (Sevilla, edición del autor, 1996). Ahora bien, al tratarse de una edición del propio autor, el acceso de los investigadores a los mencionados volúmenes es muy complicado al no existir ejemplares en el circuito de librerías y a no estar tampoco (salvo una excepción) en bibliotecas públicas.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Fernando de Quintanilla


Fernando de Quintanilla nació en Lora del Río (Sevilla) hacia 1720. En 1741 ingresó en la orden militar de San Juan de Jerusalén, llegando a alcanzar en ella los cargos de caballero Gran Cruz de la Sagrada Religión de San Juan, de bailío del Santo Sepulcro de Toro y de comendador de las encomiendas de Cubillas y Cubillejas. Se decantó profesionalmente por la vida militar, en la que llegó a alcanzar el grado de coronel del regimiento de España; pero a causa de su delicada salud, decidió retirarse a su localidad natal. Allí se encontraba cuando Pablo de Olavide lo convenció para que se ocupase del establecimiento y gobierno de las Nuevas Poblaciones de Andalucía, para lo cual lo nombraría su subdelegado el 15 de julio de 1768.

Sin duda, en los primeros meses de la existencia de las nuevas colonias, el trabajo de Quintanilla fue muy intenso y, en alguna ocasión, complicado. El 24 de abril de 1769 comenzó uno de los episodios, tal vez, más desagradables con que se habría de enfrentar, pues comenzó la visita de don Pedro José Pérez Valiente, un inspector que, llegado directamente de Madrid, habría de mirar con lupa todos los detalles del establecimiento de las nuevas colonias; quedando Olavide apartado provisionalmente de su cargo hasta que finalizara esta comisión.

Conforme ésta se fue desarrollando, Quintanilla observó cómo Pérez Valiente encontraba más defectos que virtudes a todo su esfuerzo y decidió escribir a Miguel de Múzquiz, por entonces secretario de Hacienda, pidiéndole que aceptase su dimisión; pero no se accedió a lo solicitado. En mayo de 1772, a propuesta del superintendente Olavide, y en atención a sus méritos, el rey le concedió el grado de intendente de provincia y un sueldo de 30.000 reales pagados por la tesorería de Sevilla.

De este modo, en los años siguientes, ya como intendente de las Nuevas Poblaciones de Andalucía, trabajó intensamente bajo las órdenes de Olavide para el fomento de dichas colonias. Pero la desaparición del superintendente de la dirección de las Nuevas Poblaciones en 1776, así como la sentencia condenatoria del autillo inquisitorial de 1778, serían sin duda dos hechos que moverían al desánimo a Quintanilla. Al menos esto es lo que parece deducirse de las distintas peticiones que dirigió a partir de entonces al secretario de Estado y del Despacho Universal de Hacienda para retirarse a Lora del Río. En la primera de ellas, haciendo referencia a su quebrantada salud, pide poder restituirse a su antiguo retiro conservando el grado de intendente de provincia y los 30.000 reales de sueldo que cobraba anualmente, con lo cual estimaba que se premiarían adecuadamente sus trabajos y gastos. Y si ello no era posible que, al menos, se le permitiese retirarse a una casa de campo. El rey no accedió a concederle el retiro, pero sí a que pudiera disponer de tres meses al año para estar en la casa de campo que indicaba. Al año siguiente vuelve a insistir, solicitando, en consideración a los elevados gastos que había tenido que hacer en las colonias, el grado y sueldo de intendente de ejército; a lo cual el monarca tampoco accederá.

Finalmente, a comienzos de 1784 elevará una representación a Miguel de Múzquiz en la que, en consideración a su quebrantada salud, solicitaba la jubilación con el grado de intendente de provincia y la mitad del sueldo que gozaba. En esta ocasión sí se atendieron sus peticiones, concediéndosele por real orden de 19 se septiembre de 1784 la jubilación que pedía. Finalmente, Quintanilla fallecería en su localidad natal en 1800, quince años después de su salida definitiva de la colonia de La Carlota.


Fuente: Adolfo HAMER, La Carlota, apuntes para su historia, Madrid, Bubok Publishing, 2008, pp. 114-116.

Pablo de Olavide y Jáuregui


Hablar del origen de las conocidas como Nuevas Poblaciones sin referirnos a Pablo de Olavide es casi imposible. Éste no sólo fue el principal ejecutor material de la empresa, sino que además le imprimió un sello tan particular que si no le conocemos profundamente a él, no entenderemos buena parte de su obra. Obviamente, aquí no podemos extendernos en este sentido, pero sí ofrecer una breve semblanza de su apasionante trayectoria vital.

Pablo de Olavide y Jáuregui nació en Lima el 25 de enero de 1725 en el seno de una destacada familia de la capital del virreinato del Perú. Allí estudió con los jesuitas, doctorándose en ambos Derechos por la Universidad Mayor de San Marcos; donde fue nombrado catedrático de Teología con sólo dieciocho años. En 1745 accedió a una plaza de oidor de la audiencia de Lima; aunque muy pronto se marchó a España. Tras el devastador terremoto de 1746, que asoló su ciudad natal, fue nombrado comisario de las obras de reconstrucción, pero sería acusado de utilizar los fondos destinados a la reconstrucción de una iglesia en la edificación de un teatro. Para defenderse en el pleito que se le había formado, viajó a la península en 1752. Poco después se casó con una viuda rica, circunstancia que le permitiría disponer de recursos suficientes para visitar Italia y Francia, conociendo a la más destacada intelectualidad ilustrada europea.

De nuevo en España, y gracias a la influencia del conde de Aranda, Olavide fue nombrado en 1767 asistente de Sevilla e intendente de ejército de los cuatro reinos de Andalucía, encomendándosele asimismo la puesta en marcha del plan de colonización propuesto por Thürriegel para instalar un amplio número de colonos de origen centroeuropeo en los despoblados de Sierra Morena y Andalucía.

Procesado por el Tribunal de la Santa Inquisición, acusado de atentar contra el orden y la espiritualidad tradicional, fue condenado en 1778 a ocho años de reclusión en un convento; pero dos años después logró huir a Francia donde fue acogido y admirado por los ilustrados franceses. Sin embargo, tras implantarse en el país vecino el régimen del Terror, vio cómo sus amigos eran ejecutados en la guillotina, siendo él mismo perseguido y encarcelado, librándose de la muerte por la intercesión de algunos conocidos. Unas traumáticas experiencias que cambiarían sustancialmente su modo de entender la Ilustración, y que plasmaría en su libro El Evangelio en triunfo o historia de un filósofo desengañado.

En 1798 fue rehabilitado por Carlos IV, regresando a España. Finalmente, falleció en la localidad jiennense de Baeza a comienzos de 1803.


Fuente: Adolfo HAMER, La Carlota, apuntes para su historia, Madrid, Bubok Publishing, 2008, pp. 112-114.

Johann Kaspar von Thürriegel


Johann Kaspar von Thürriegel nació en la localidad bávara de Gossersdorf en 1722. Su primer oficio fue el de escribano, pero pronto optaría por la carrera militar. Como muchos de sus contemporáneos, fue muy variable en el ejercicio de su profesión, ofreciendo sus servicios al bando que más le pagase. Acciones que le acarrearían, entre otros, el ser encarcelado; es más, incluso fue desterrado de Austria.

Consciente de los deseos poblacionistas que circulaban en España desde hacía décadas, acudirá a Madrid en 1766 para ofrecer al monarca español sus servicios. Ciertamente, al principio sus ofertas no recibieron la atención que esperaba; por lo que optó por cambiar de estrategia. Decidió silenciar su origen y hacer pasar a su mujer por hija natural de Carlos VII Alberto, es decir, por la condesa de Schwannenfeld, nacida de las relaciones del emperador con la condesa de este mismo nombre cuando estuvo en Augsburgo en 1743 (en realidad era hija de un guardabosques muniqués). Un engaño que le permitiría ganarse a un funcionario de la secretaria de Estado y del Despacho de la Guerra y, a través de él, ser admitido en el círculo cortesano. Así, una vez en él, logró que su propuesta fuese oída.

Al año siguiente, tras un dilatado estudio, el gobierno español aprobaría su propuesta de introducir en su territorio a seis mil colonos alemanes y flamencos; así como la de otorgarle, por ello, el título de coronel del ejército español, siendo previamente naturalizado.

Desde entonces, Thürriegel inició una intensa campaña para el reclutamiento de colonos por toda centroeuropa; lo que suscitaría una férrea oposición a su empresa por parte de prácticamente todas las cortes y gobiernos afectados, los cuales no dudaron en poner precio a su cabeza.

A pesar de las dificultades, al finalizar su contrata, en julio de 1769, había introducido algo más de siete mil colonos; precisamente aquellos con los que Olavide puso en marcha las Nuevas Poblaciones. En verdad, muchos no se ajustaron a las condiciones fijadas en la contrata (debemos recordar que Thürriegel concibió la introducción de colonos en España sólo como un negocio, por lo que su interés principal pasaba por remitir el mayor número posible de éstos; especialmente porque él recibía por cada uno trescientos veinte reales del gobierno español), pero la mayor parte vino siendo consciente de que tendrían que trabajar muy duramente; y ello a pesar de que se les prometía un lote de tierra, diversos animales y aperos de labranza.

En diversas ocasiones, éste volvería a ofrecer al gobierno contratas similares, pero fueron sistemáticamente rechazadas. Finalmente, moriría en la cárcel de Pamplona en 1800, lugar donde había sido encarcelado en circunstancias poco claras; aunque relacionadas con el contrabando de armas.


Fuente: Adolfo HAMER, La Carlota, apuntes para su historia, Madrid, Bubok Publishing, 2008, pp. 117-119.

martes, 9 de diciembre de 2008

Por trescientos reales (R.A. Kaltofen)


La primera novela histórica ambientada en el origen y primeras décadas de existencia de las Nuevas Poblaciones fue la conocidísima Por trescientos reales del alemán Rudolf A. Kaltofen. Tanto es así que su argumento y método expositivo han marcado casi toda la novelística posterior sobre dichas colonias; temática en la que no se han introducido hasta la fecha nuevas líneas argumentales.

Publicada originariamente -por entregas- en alemán en el periodo de entreguerras, tuvo la fortuna de ser traducida al español, por Emilio Huidobro de la Iglesia y Edith Tech de Huidobro, y publicada por Espasa-Calpe en 1944. Una traducción que si bien es en ocasiones excesivamente literal, no llega a hacer que el resultado desluzca demasiado.

En líneas generales, Por trescientos reales narra la historia de la comunidad de colonos de origen alemán establecidos en La Carolina valiéndose de la trayectoria personal de una colona, Teresa. Así, en un primer momento se nos describe el viaje que ésta emprende desde su localidad natal en el Sacro Imperio hasta establecerse en 1767 en la capital de las colonias que se estaban estableciendo en Sierra Morena. Ahora bien, el relato no queda ahí, pasando acto seguido a detallar lo que le ocurrió a Teresa hasta su fallecimiento; es decir, se nos ofrece una minuciosa panorámica de las siete primeras décadas de vida de la colonia.

En 1983, con ocasión del I Congreso Histórico sobre Nuevas Poblaciones, se publicó en Jaén –por Riquelme y Vargas- una edición facsímil de la de 1944; aunque, paradójicamente, la tirada fue tan corta que resulta más fácil hoy día encontrar un ejemplar de la primera edición que de su reimpresión.

Por otro lado, esta obra no sólo contó con la edición original de Essen y del Club de Libros de la Juventud Católica suiza, sino que además en 1971 fue grabado en discos para dos asociaciones de ciegos, la de Viena y la alemana de Münster.


KALTOFEN, Rudolf A., Por trescientos reales (Florecimiento y desaparición de una colonia alemana de campesinos, a fines del siglo XVIII), Madrid, Espasa-Calpe, 1944, 302 pp.; en 4º (23 cm).

sábado, 6 de diciembre de 2008

Fuente Palmera (libros)


Quizá sea Fuente Palmera la nueva población que cuente con el mejor estudio monográfico dedicado al periodo foral de una colonia. Nos referimos a La colonización de Carlos III en Andalucía. Fuente Palmera, 1768-1835 (Córdoba, Diputación Provincial de Córdoba, 1982), obra de la profesora María Isabel García Cano.

El texto, que recoge en buena medida el contenido de su memoria de licenciatura, defendida en la Universidad de Córdoba en 1978, y que mereció la calificación de sobresaliente con opción a premio, nos muestra una completa y detallada aproximación no sólo al establecimiento de las Nuevas Poblaciones de Andalucía, en general, y de Fuente Palmera, en particular, sino que además analiza con rigor y profundidad los principales aspectos de su devenir histórico: demografía, economía, gobierno y administración, religiosidad e iglesia.

Por otro lado, contamos además para el caso de Fuente Palmera con otro libro publicado en 1992 (y reeditado en varias ocasiones) bajo el título de Historia de la colonia de Fuente Palmera (1768-1900). Su autor es el profesor de instituto, y cronista oficial de esta localidad, Francisco Tubío Adame. Se trata, a diferencia del estudio anterior, de una obra en la que prima el elemento divulgativo, de ahí que las aportaciones a la historiografía neopoblacional sean pocas; aún así es de destacar el hecho de que incluya varios elementos con una importancia de primer orden, como son una relación de todos los alcaldes que ha tenido la colonia y la transcripción de la conocida como “Historia de las suertes de Fuente Palmera y relación de sus poseedores”, importante documento manuscrito conservado en su archivo municipal. A nuestro parecer la inclusión de este documento, aún a pesar de contener varios errores de transcripción, es lo que da mayor valor este trabajo.

La Carlota (libros)


La que antaño fuera capital de las Nuevas Poblaciones de Andalucía (a saber, La Carlota, La Luisiana, Fuente Palmera y San Sebastián de los Ballesteros) no cuenta hasta la fecha con ninguna monografía histórica que se centre en dilucidar la etapa colonial. Una circunstancia en la que ha contribuido decisivamente la acusada escasez de documentación, así como el hecho de que hasta ahora sólo un historiador –precisamente el que suscribe estas líneas- haya convertido la historia colonial de La Carlota (y de las restantes nuevas poblaciones) en una de sus líneas de investigación.

Por ello, aunque las investigaciones sobre esta colonia están muy avanzadas, no es posible precisar cuándo contará con su correspondiente monografía histórica de corte científico.

Ahora bien, en lo concerniente a estudios sectoriales y trabajos de carácter divulgativo sí es posible hablar de algunos libros. La historia de los nombres de las calles del casco histórico de La Carlota es abordada por Simón Aguayo Pérez (La Carlota, una historia de sus calles, Córdoba, Diputación Provincial de Córdoba, 2003), la historia de algunas de las principales familias de la localidad encuentra su desarrollo en un trabajo de Pilar Bernier Delgado (Una historia silenciada. Tres familias de La Carlota en el siglo XIX, Córdoba, Ayuntamiento de La Carlota, 2004) y las tradiciones y costumbres son analizadas por María del Olvido Hidalgo (La Carlota, tradiciones y costumbres, Córdoba, Ayuntamiento de La Carlota, 1994). Finalmente, de reciente aparición es el libro La Carlota, apuntes para su historia (Madrid, Bubok Publishing, 2008), donde su autor, Adolfo Hamer, ha recopilado los artículos de temática histórica publicados por él en los últimos años en el periódico local La Crónica de La Carlota. Se trata, por tanto, de una obra eminentemente divulgativa; concebida, sobre todo, para hacer accesibles numerosos aspectos del pasado de la localidad al público en general.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Nuevas Poblaciones de Andalucía


Nuevas Poblaciones de Sierra Morena


Ubicación de las Nuevas Poblaciones


Las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía se establecieron a iniciativa del gobierno ilustrado de Carlos III en varios desiertos poblacionales del sur de la Península Ibérica entre 1767 y 1769. Estas nuevas colonias, por su discontinuidad territorial, se dividieron en dos partidos administrativos, el de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena, localizadas en la Sierra Morena jiennense y con capital en La Carolina; y el de las Nuevas Poblaciones de Andalucía, establecidas sobre distintos puntos cercanos al camino real Madrid-Cádiz en el límite entre los reinos de Córdoba y Sevilla, y cuya capital era La Carlota.

Las Nuevas Poblaciones de Andalucía estuvieron conformadas por cuatro feligresías (La Carlota, La Luisiana, Fuente Palmera y San Sebastián de los Ballesteros), mientras que las de Sierra Morena estuvieron integradas por nueve (La Carolina, Navas de Tolosa, Carboneros, Guarromán, Rumblar, Santa Elena, Aldeaquemada, Arquillos y Montizón).

Para facilitar su establecimiento y alcanzar los objetivos que con su fundación se pretendían, fueron dotadas de un régimen foral que, salvo la etapa napoleónica y los periodos constitucionales, estuvo vigente hasta 1835; un sistema de gobierno que les permitió constituir una superintendencia (que en 1784 se transformaría en intendencia) con jurisdicción independiente del resto de las de la monarquía. Es decir, aunque la mayor parte de la historiografía olvide consignarlo, las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía constituyeron durante el último periodo de la Edad Moderna la “quinta” provincia andaluza; al mismo nivel político-administrativo que los reinos-intendencias de Córdoba, Jaén, Sevilla (conformada por las actuales Sevilla, Cádiz y Huelva) y Granada (integrada por Granada, Málaga y Almería).

lunes, 24 de noviembre de 2008

Aldeaquemada (libros)


La colonia de Aldeaquemada, junto a La Carolina y Guarromán, es una de las tres únicas nuevas poblaciones del partido de Sierra Morena que disponen de al menos una monografía que se ocupe del estudio histórico de la etapa que va desde 1767 hasta 1835. Como no podía ser de otro modo, su autor es Carlos Sánchez-Batalla Martínez, cronista oficial de Aldeaquemada y Vilches; y tal vez el investigador más prolífico y destacado de la historia de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena.

Por tanto, nos encontramos ante una obra muy completa, ya que realiza para el caso de esta nueva población un detallado recorrido desde la Prehistoria hasta la supresión definitiva del régimen foral en las nuevas colonias:

SÁNCHEZ-BATALLA MARTÍNEZ, Carlos, Aldeaquemada: naturaleza, arte e historia, La Carolina, Ayuntamiento de Aldeaquemada, 1996.

Además, cuenta con un importante valor añadido, el cual no es otro que el haberse hecho en su elaboración un uso casi exhaustivo de la documentación del Archivo Municipal de Aldeaquemada; indudablemente el archivo que mejor ha conservado (a pesar de no estar organizado) sus fondos coloniales si lo comparamos con los escasos testimonios documentales conservados hoy día en las restantes colonias –a excepción, claro está, de La Carolina, que a pesar de la considerables pérdidas sufridas en su documentación sigue poseyendo un impresionante patrimonio documental-.

Ahora bien, frente a estas ventajas, el libro muestra también un pequeño inconveniente: al haber tratado su autor de elaborar un libro a caballo entre la historia científica y la divulgativa, se ha visto obligado a desatender numerosos aspectos de la historia de la localidad; una circunstancia que quizá hubiera podido soslayar parcialmente con la inclusión de diferentes anexos.

domingo, 23 de noviembre de 2008

La Luisiana (libros)


La historia foral de la antigua feligresía de La Luisiana es abordada en la única monografía histórica que hasta la fecha se ha centrado en esta colonia. Su autor es José Antonio Fílter Rodríguez, maestro de educación primaria y cronista oficial de Cañada Rosal.

Publicada por vez primera en 1983 bajo el título de Orígenes y fundación de La Luisiana, El Campillo y Cañada Rosal. La colonización de Carlos III en la campiña sevillana (Sevilla, Junta de Andalucía y Ayuntamiento de La Luisiana), debió ser reimpresa sólo tres años después por la buena acogida que tuvo entre curiosos e investigadores.

Ahora bien, agotada esta segunda tirada, la persistente demanda social llevó a la publicación en 1997 de una nueva edición, corregida y ampliada, aunque esta vez bajo el título, menos afortunado desde nuestro punto de vista, de Las colonias sevillanas de la Ilustración. Cañada Rosal, El Campillo y La Luisiana (1767-1835) (Sevilla, Diputación de Sevilla y Ayuntamientos de La Luisiana y Cañada Rosal).

sábado, 22 de noviembre de 2008

San Sebastián de los Ballesteros (libros)


La nueva población de San Sebastián de los Ballesteros cuenta actualmente con dos monografías históricas que estudian de la etapa colonial. Ambas son obra del cronista oficial de este municipio, Juan Rafael Vázquez Lesmes, y tienen su origen primero en la memoria de licenciatura que este investigador presentó en 1978 en la Universidad de Córdoba:

- VÁZQUEZ LESMES, Juan Rafael, La Ilustración y el proceso colonizador en la campiña cordobesa, Córdoba, Publicaciones del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba, 1979, 190 páginas.

- VÁZQUEZ LESMES, Juan Rafael, San Sebastián de los Ballesteros. Historia de un pueblo carolino, Córdoba, Ayuntamiento de San Sebastián de los Ballesteros y Diputación de Córdoba, 1996.

En este sentido, la primera referencia bibliográfica se corresponde con una edición bastante fiel al mencionado trabajo académico, mientras que la segunda es una reedición revisada y ampliada de la obra anterior; en la cual el autor no sólo incorporó nuevos datos sino que además trató un marco cronológico más amplio al extenderse hasta 1936. Ahora bien, las correcciones y adiciones para el periodo foral prácticamente consistieron en reflejar las investigaciones que el autor realizó en este campo en los años posteriores a la primera publicación; siendo muy superficiales las correcciones y ampliaciones basadas en la historiografía neopoblacional que vio la luz entre 1979 y 1996.

Ahora bien, en cualquier caso contamos con un conocimiento bastante completo del devenir histórico de esta colonia para sus primeras décadas de existencia; afirmación que no podemos hacer extensiva, en cambio, para el primer tercio del siglo XIX, ya que las informaciones que sobre éste se ofrecen en ambos trabajos son muy escasas. Una circunstancia en la que quizá tenga mucho que ver el hecho de que la referida memoria de licenciatura fijara como fecha límite el año 1800.

La Carlota, apuntes para su historia


Desde hace unas semanas, la que antaño fuera capital de las Nuevas Poblaciones de Andalucía cuenta con un libro que se aproxima a su historia moderna y contemporánea desde un enfoque eminentemente divulgativo. La Carlota, apuntes para su historia recopila buena parte de los artículos de temática histórica que Adolfo Hamer, historiador natural de esta colonia, ha publicado en los últimos años en el periódico local La Crónica de La Carlota.

De este modo, el lector puede contar con un trabajo que le ofrece un contenido histórico narrado de manera clara y sencilla, es decir alejado de los formalismos y del lenguaje técnico de la historia científica. Aún más, la mayor parte de su contenido se dedica al estudio “microhistórico” de temas como la toponimia, los apellidos extranjeros o las tradiciones y costumbres; cuestiones todas ellas que difícilmente suelen ser abordadas con cierta profundidad por la historia científica, más preocupada por asuntos poblacionales, económicos, político-administrativos y religiosos, entre otros.

Este libro se ha publicado en la librería-imprenta virtual Bubok, una de las pocas empresas editoriales españolas que operan con el sistema de impresión bajo demanda; es decir, el libro se imprime y envía después de que el comprador haya abonado su precio en su página web, con lo cual se evitan stocks del producto y la edición nunca se agota.

http://www.bubok.com/libros/3699/La-Carlota-apuntes-para-su-historia

La colonización en Cañada Rosal a través de una novela


El 23 de marzo de este año 2008, tuvo lugar en la Casa de la Cultura de Cañada Rosal (antigua aldea de la colonia de La Luisiana erigida en municipio independiente desde 1986) la presentación de una novela histórica ambientada en los primeros momentos de la colonización de esta nueva población sevillana; y que ha editado la “Asociación de Amigos 27 de Agosto” de Cañada Rosal.
El texto, obra de Alberto José Fílter, es un relato novelado del viaje que realizó desde el Palatinado alemán hasta la colonia de La Luisiana un antepasado directo del autor, el colono Jorge Adán Filter. Así pues, este reciente trabajo viene a sumarse al elenco cada vez más amplio de novelas que desde la pionera Por trescientos reales, de R.A. Kaltofen, han prestado especial atención al viaje y establecimiento en España de los colonos centroeuropeos con los que el gobierno de Carlos III colonizó las que se conocieron como Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Objetivos del blog

El objetivo de este blog es ofrecer una información lo más amplia posible sobre la historia de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía. Para ello, trataremos de aportar datos del proceso colonizador en su conjunto así como del caso concreto de cada una de las colonias que las conformaron; concediendo además especial importancia al estado de la cuestión historiográfica.