lunes, 15 de diciembre de 2008

Carlos III de España


Nació en Madrid el 20 de enero de 1716. Fue duque de Parma con el nombre de Carlos I (1731-1735), rey de Nápoles y Sicilia con el nombre de Carlos VII (1734-1759) y rey de España con el nombre de Carlos III (1759-1788).

Fue el primer hijo varón del segundo matrimonio de Felipe V, por lo que teóricamente sus posibilidades para acceder al trono español eran escasas; de su primer matrimonio, el primer Borbón español tenía ya dos hijos. Sin embargo, la muerte sin sucesión de sus dos medio hermanos (Luis I, en 1724, y Fernando VI, en 1759) hicieron de él el heredero de la Corona española.

Ahora bien, para aceptar esta monarquía hubo de renunciar a la Corona de Nápoles que había obtenido merced a la política inspirada y fomentada por su madre, Isabel de Farnesio, para recuperar la influencia española en los territorios italianos después de las pérdidas sufridas en los tratados de Utrecht y Rastadt. En este sentido, la Farnesio logró que su primogénito se hiciera en 1731, gracias a los derechos dinásticos que ella poseía, con los ducados de Parma, Piacenza y Toscana. Unos ducados que Carlos debió ceder al emperador alemán Carlos VI cuando Felipe V de España conquistó el reino de Nápoles y Sicilia en el contexto de la Guerra de Sucesión de Polonia (1733-1735).

Durante el reinado de Carlos III en España tuvo lugar el máximo desarrollo del Absolutismo Ilustrado, de moda entonces en toda Europa; gracias sobre todo a las iniciativas de individuos tan destacados como Pedro Rodríguez de Campomanes, el conde de Aranda, Miguel de Múzquiz o Pablo de Olavide. Precisamente en este contexto ilustrado, a partir de 1767, se pondría en marcha la iniciativa reformista más importante de este periodo: las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía.


En lo que respecta a su vida privada, siendo aún sólo infante de España, Carlos contrajo matrimonio en 1729 con María Amalia de Sajonia, hija del duque de Sajonia y Lituania, y rey de Polonia, Federico Augusto II. Un matrimonio del que obtendría una numerosa descendencia, aunque enviudaría antes de cumplir los cincuenta años. Profundamente enamorado de su esposa, Carlos III se negó a contraer segundas nupcias; algo a lo que no estaba obligado por razones de Estado, ya que la sucesión a la Corona estaba ya asegurada. Falleció en Madrid el 14 de diciembre de 1788.