martes, 23 de diciembre de 2008

Miguel de Múzquiz


Miguel de Múzquiz y Goyeneche nació en 1719 en el pueblo navarro de Elvetea, en el valle de Baztán. Comenzó su carrera de covachuelista en Madrid como quinto oficial en la secretaría de Estado y del Despacho de Hacienda, donde destacó muy pronto por su agudeza, buen juicio y honradez. Aunque todos sus bienes fueron embargados cuando cayó el ministerio del marqués de la Ensenada, Carlos III pensó en él para ocupar el ministerio de Hacienda después del motín de Esquilache (1766). Desde este empleo, continuó la política de Ensenada, rebajando los impuestos para dinamizar el comercio y fomentando la agricultura. Tuvo un importante papel en el desarrollo de los canales, la creación de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía (que dependieron, excepto en materia criminal, de su ministerio), la fundación del Banco de San Carlos y la de la Compañía de Filipinas.

Tuvo un carácter reservado, mostrando durante toda su vida un intenso esfuerzo por aumentar sus conocimientos, sobre todo leyendo libros (ya pidiéndolos prestados ya comprándolos, incluso cuando sus medios económicos escaseaban). En su época era conocida su magnífica capacidad memorística, que le permitía recitar extensísimos pasajes de autores de época clásica. Fue caballero de la orden militar de Santiago (1743) y de la de Carlos III (1783), así como primer conde de Gausa y marqués de Villar de Ladrón. Falleció en Madrid a comienzos de 1785.