sábado, 3 de enero de 2009

El conde de Campomanes


Pedro Rodríguez de Campomanes nació en Sorriba, en el concejo de Tineo (Principado de Asturias) en 1723. Al parecer, recibió su primera educación en la ciudad de Sevilla. Claro exponente de las corrientes ilustradas en España, es conocido sobre todo por su oposición al monopolio de los gremios y a los excesivos privilegios de La Mesta y por haber impulsado la creación de las Sociedades Económicas de Amigos del País. Asimismo, como afecto a la corriente regalista favoreció la expulsión de los jesuitas en 1767 y la nacionalización de sus bienes. Fue nombrado ministro togado del Consejo de Hacienda en 1760 y fiscal del Consejo de Castilla en 1762, puesto este último desde el que apostó decididamente por el establecimiento y permanencia de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía. Tanto es así que sería él quien con la colaboración de José Moñino (futuro conde de Floridablanca) y, en menor medida, de Pablo de Olavide redactaría el conocido como Fuero de Población de 1767.

A lo largo de toda su vida, Campomanes mostró un destacado interés por la historia, la jurisprudencia y la literatura; interés que se vería recompensado con su ingreso, por ejemplo, en la Real Academia Española en 1763 o con la presidencia de la Real Academia de la Historia al año siguiente. Por otro lado, llegó a reunir una importante biblioteca y a publicar diversos libros, entre los que se cuentan los conocidísimos Historia de la Orden y Caballería de los Templarios (1747), Tratado de la regalía de amortización (1765) y Discurso sobre el fomento de la industria popular (1774).

En 1780 recibió de Carlos III el título de conde de Campomanes, y seis años después alcanzaría la presidencia del Consejo de Castilla; un cargo que ya desempeñaba interinamente desde 1783 y que ocuparía hasta 1791. Finalmente, murió en Madrid en 1803.