lunes, 22 de junio de 2009

Jauja (Ricardo León)


Ricardo León fue un novelista y poeta español nacido en Barcelona en 1877 y fallecido en Torrelodones (Madrid) en 1943. En 1912 fue elegido miembro de la Real Academia de la Lengua, ocupando en ella tres años después el sillón B. Entre su producción novelística destacan Casta de hidalgos, El Amor de los Amores (1907), Humos de Rey (1923) y El Cristo de los Infiernos (1941).

A pesar de que la crítica no la sitúa entre sus obras más destacadas, León dio a la imprenta en 1928 una novela ambientada en un pueblo minero llamado Jauja, trasunto ficticio de La Carolina; la cual tuvo una buena acogida entre los lectores, siendo reeditada en 1929 y 1944.

El argumento de esta novela se sitúa a comienzos del siglo XX, coincidiendo con el momento de máximo esplendor de las explotaciones mineras de La Carolina. Su autor evita conscientemente el nombre de La Carolina, situando su Jauja no muy lejos de las poblaciones fundadas por Carlos III; sin embargo, el contexto evidencia que esa ciudad esta inspirada en la que fuera capital de las colonias de Sierra Morena. Es más, hay ciertos guiños hacia la historia colonial, como son, por ejemplo, el hecho de que el ingeniero de Arrayanes que descubriera las minas y fundase el pueblo se apellidase Olavide o que el héroe de la localidad fuera el nieto de este mismo individuo y que portase como segundo apellido el de su abuelo. Aún más, la hija del ingeniero y madre del héroe se llamaría Carlota; un nuevo guiño hacia la colonización, ya que aunque elude, como ya hemos dicho, usar el nombre de Carolina no hace lo mismo con el de Carlota, el cual se corresponde no sólo con la localidad que fue capital de las colonias fundadas por Olavide en Andalucía sino que, al igual que Carolina, fue un nombre puesto en honor de Carlos III.

En cualquier caso, no podemos perder de vista que el principal objetivo de León al escribir esta novela es realizar una crítica a la sociedad española de principios del siglo XX valiéndose de una ciudad ficticia en la que estaban presentes buena parte de las lacras, problemas y defectos de su tiempo. Por tanto, gran parte de lo narrado no se corresponde con la realidad que él mismo pudo observar durante sus estancias en La Carolina.


LEÓN, Ricardo, Jauja, Madrid, Librería y Casa Editorial Bernardo, 1928; 364 pp.