sábado, 8 de agosto de 2009

A la sombra de una oliva (Ángel Sánchez Redondo)


Con un objetivo eminentemente didáctico, Ángel Sánchez Redondo nos ofrece en su novela A la sombra de una oliva una pincelada de dos de los momentos más importantes de la historia de La Carolina. A saber, los primeros años de la colonización y el inicio del auge minero a mediados del siglo XIX.

Su protagonista, un joven aprendiz de minero llamado Matías que vive en La Carolina de 1867, iniciará, tras descubrir un esqueleto y una piedra grabada con extraños caracteres bajo un olivo, una compleja investigación sobre la historia de dos colonos fallecidos en extrañas circunstancias casi un siglo atrás. Una búsqueda que lo llevará no sólo a correr algunos peligros sino también a conocer el amor.

Como ya hemos indicado, la intención de este trabajo es sobre todo didáctica, algo en lo que tiene mucho que ver la condición de docente de su autor; no obstante, ese objetivo ha llevado a que estén presentes no pocos anacronismos y a que el nivel formativo y de expresión de los distintos personajes no se adecúen a la formación académica que habían recibido. Así pues, el afán didáctico ha ido en detrimento de una buena delimitación de su perfil.

Aún así, esta novela se muestra bastante útil para acercarnos al primer siglo de existencia de la que fue capital de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena.


SÁNCHEZ REDONDO, Ángel, A la sombra de una oliva. Novela histórica ambientada en La Carolina, capital de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena, Jaén, Caja Rural de Jaén, 2ª ed., 2007; 208 pp., 21 cm.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Breve Historia de Navas de Tolosa (Francisco J. Pérez Fernández)


A finales del pasado mes de julio, tuvo lugar en La Carolina la presentación del libro Breve Historia de Navas de Tolosa, Nueva Población de Sierra Morena, obra del carolinense Francisco José Pérez Fernández.

Se trata del único trabajo monográfico editado hasta la fecha sobre esta nueva población. Como ya nos indica el título, nos hallamos ante una visión sintética de su devenir histórico desde la Prehistoria hasta 1835; una realidad que se aprecia, fundamentalmente, en el hecho de que sus fuentes son casi exclusivamente de naturaleza bibliográfica. Asimismo, se incluye diverso e interesante material cartográfico.

Sin embargo, se echa en falta la inclusión de información tan valiosa como, por ejemplo, las relaciones de propietarios, y de sus familias, de 1770 y 1781. Algo que no impide que esta monografía sea un trabajo sintético y ameno, el cual permite un recorrido por buena parte de la historia de la colonia de Navas de Tolosa.



PÉREZ FERNÁNDEZ, Francisco José, Breve Historia de Navas de Tolosa, Nueva Población de Sierra Morena, Jaén, Fundación Caja Rural de Jaén, 2009; 62 pp., 24 cm. Depósito legal: J-615-2009.

Navas de Tolosa (libros)


La nueva población de Navas de Tolosa, que se segregó como feligresía independiente de la de La Carolina en 1771, y que en 1835 (al suprimirse el régimen foral) pasó a ser una aldea de aquella, sólo cuenta hasta la fecha con una monografía histórica que se ocupe del periodo colonial. Se trata del libro Breve Historia de Navas de Tolosa, Nueva Población de Sierra Morena, obra del carolinense Francisco José Pérez Fernández.

Su objetivo es eminentemente divulgativo, realizándose en sus páginas una buena compilación y exposición de la práctica totalidad de la información publicada sobre Navas de Tolosa en distintos libros y artículos.

PÉREZ FERNÁNDEZ, Francisco José, Breve Historia de Navas de Tolosa, Nueva Población de Sierra Morena, Jaén, Fundación Caja Rural de Jaén, 2009; 62 pp., 24 cm. Depósito legal: J-615-2009.

El hijo de La Carolina (Fernando Luque)


El hijo de La Carolina, obra de Fernando Luque, es una breve obra teatral de carácter cómico cuyo protagonista es natural de la referida localidad jiennense de La Carolina. Después de estrenarse en el teatro Rey Alfonso (hoy Arniches) de Madrid el 7 de marzo de 1923, vio casi inmediatamente la luz en soporte impreso gracias a Los Contemporáneos; constituyendo, en concreto, el número 743 de su colección.

Dicha colección se encuentra entre las principales colecciones teatrales “menores” editadas en España en las primeras décadas del siglo XX. En este sentido, el primer número vio la luz a comienzos de 1909, aunque no será hasta 1918-1919 cuando las novelas cortas dejen paso a la publicación regular de obras teatrales; normalmente trabajos de autores nacionales y de carácter cómico. En abril de 1926, después de haber editado 897 títulos, un ejemplar que recogía el texto de El marqués de Bradomín, de Valle-Inclán, cerró casi dos décadas dedicadas a la difusión popular de la literatura española coetánea.

Como ya hemos indicado, el protagonista de esta obra es Manuel Pérez, un joven de La Carolina que se quedó huérfano de padre muy joven; siendo amparado, junto con su madre, por el alcalde de su localidad debido al virtuosismo que éste mostraba para tocar el violín.

El alcalde, llamado irónicamente Áureo Lamoneda (tanto por su condición de mecenas, como por la ostentación de alhajas y joyas, como, quizá, también por ser las explotaciones mineras uno de los principales motores económicos de La Carolina a comienzos del pasado siglo XX), impulsa no sólo el nombramiento de Manuel como hijo predilecto y adoptivo de su pueblo sino que además logra que el Ayuntamiento lo pensione para que estudie y se forme en Madrid.

Una vez en la capital, el joven se enamora de otra residente de la academia con la que mantiene una relación de amor-odio que lo lleva a abandonar sus estudios y a vivir “a todo tren” gracias a la referida pensión. Sin embargo, su modo de vida peligrará gravemente cuando Áureo Lamoneda decide visitar por sorpresa a su protegido.

Eurípides, uno de los compañeros de Manuel, logra convencer al alcalde de que una mujer lo está “perdiendo” al alejarlo de sus obligaciones; conviniendo con él en que lo mejor sería que el alcalde alejase a Eva (en clara referencia a la Eva del Génesis, responsable de que Adán desobedeciera a Dios y, por tanto, de que perdiera el paraíso que se le había entregado) de aquel llevándosela a París.

No obstante, durante su estancia en París, Eva se muestra muy amable con Áureo; tratándolo casi como un padre. Un hecho que hace que el alcalde, muy a pesar suyo ya que Manuel juró que mataría a quien hubiera arrancado a Eva de su lado, la lleve consigo a La Carolina. Poco después se presenta allí Manuel, que había estado desaparecido desde la desaparición de su novia, con propósito de enmendar su vida y olvidar a esa mujer.

Después de varias peripecias y episodios para evitarlo, Eva y Manuel se encuentran y mantienen una fuerte discusión en la que se gritan que su relación ha acabado. Sin embargo, y ante la sorpresa del alcalde y sus compañeros de la academia, también presentes en La Carolina, ambos jóvenes se fugan juntos poco después.

Como conclusión, Luque incluye la traducción de una sentencia del filósofo cordobés Séneca:

“De qué me sirve tener
honores, ciencia y dinero,
si en cuanto veo una mujer
soy un perrillo faldero”.


LUQUE, Fernando, El hijo de La Carolina. Juguete cómico en tres actos y en prosa, Madrid, Imprenta de Alrededor del Mundo, 1923; 24 pp., 21 cm.